Victoria 7-3... y dando gracias.
- 24 mar
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Tomás:
¡Marcial, lo de ayer no hay por dónde cogerlo! Ganamos 7-3… y salí del partido con cara de haber perdido la herencia.
Marcial:
Porque jugasteis como un tractor sin gasoil.
Tomás:
¡Pero si eran seis y nosotros ocho! Que los veías calentar y parecía que les íbamos a meter catorce sin despeinarnos.
Marcial:
Y en dos jugadas… 0-2.
Tomás:
¡Dos zarpazos! Yo miraba el marcador y no entendía nada. Aquello era como ir a vendimiar y que te roben la uva antes de empezar.
Marcial:
Eso pasa por salir de listos.
Tomás:
Y Diego en la banda…
Marcial:
Malo como un perro chico.
Tomás:
¡Pero malo de verdad! No jugaba, solo juraba. Cada jugada era un sermón distinto.
Marcial:
Se le oía más que al árbitro.
Tomás:
Menos mal que antes del descanso rascamos uno. Nos fuimos 1-2 y con la sensación de “a ver si espabilamos o hacemos el ridículo”.
Marcial:
Que ibais camino de ello.
Tomás:
Pero salió Yaret… ¡y empate! Ese sí que tiene sangre.
Marcial:
Empató y os despertó.
Tomás:
Y luego Jesús Usón… ¡zas! El 3-2.
Marcial:
Ahí ya se pusieron nerviosos ellos.
Tomás:
Pero todavía nos empatan otra vez. ¡3-3! Aquello era un descontrol, Marcial.
Marcial:
Defendiendo como si fuera un entrenamiento.
Tomás:
Y entonces… bendita desgracia para ellos.
Marcial:
Se les fue el portero.
Tomás:
Se quedaron cinco… y ahí ya sí que el partido se inclinó.
Marcial:
Normal.
Tomás:
Empezaron a caer los goles: Diego, otro, otro… ¡hasta cuatro se metió el tío!
Marcial:
El mismo que estaba en la banda jurando.
Tomás:
¡Ese! Pasó de predicar a fusilar.
Marcial:
Así cualquiera.
Tomás:
Total: 7-3… líderes… y con mal cuerpo.
Marcial:
Porque jugasteis peor que Tordueles.
Tomás:
¡Peor! Que eso ya es decir mucho.
Marcial:
Pero ganasteis.
Tomás:
Que es lo que cuenta… aunque si jugamos así otro día, nos bajan los humos de un soplido.
Marcial:
Tienes suerte de que eran seis.
Tomás:
Y de que se quedaron cinco.
Marcial:
Y de que al final apareció el gol.
Tomás:
Pero te digo una cosa, Marcial…
Marcial:
Qué.
Tomás:
Vamos primeros… pero como sigamos así, nos dura menos el liderato que un caramelo a la puerta del colegio.
Marcial:
Disfrútalo mientras puedas.
Tomás:
Eso haré… pero el próximo partido que no me den estos sustos, que ya no estoy para emociones fuertes.




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