Un despropósito de liga
- 12 feb
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Tomás: ¡Jesús, baja un poco la calefacción, que bastante humedad hemos pasado ya en el Padel Rex como para ir ahora al vapor en la furgoneta!
Jesús Usón: Calla, Tomás, que todavía tengo la imagen de Jaime volando en mi cabeza. Eso no era fútbol, era patinaje artístico.
Marcial: Jaime primero. Y luego Jaret. Los dos al suelo como sacos de trigo mal apilados.
Tomás: ¡Jaret el de Puentedura! Que ese está acostumbrado a barro, a rastrojos y a lo que le echen… pero aquello era jabón puro.
Jesús Usón: Yo cuando vi el brillo del suelo ya lo dije: “Aquí alguien se abre la crisma”.
Marcial: El árbitro no lo veía.
Tomás: No lo veía o no lo quería ver. Con el silbato y tan tranquilo, diciendo que se podía jugar.
Jesús Usón: Que se pusiera él a defender un córner, a ver si no hacía el espagat.
Marcial: Cuatro minutos duró la heroicidad.
Tomás: ¡Cuatro minutos oficiales, Jesús! Que hemos subido desde Quintanilla solo para eso.
Jesús Usón: Y encima nos meten el gol en medio del desconcierto.
Marcial: Barrio 07, uno. Sporting Bauto, resbalón.
Tomás: Pero que conste que no fue por falta de coraje. Éramos seis contra nueve, como quien va a segar con media cuadrilla.
Jesús Usón: Seis mal contados. Joaquín, Jaime, Jaret, Berti, Darío y yo. Y tú animando desde la grada como si fuera final de Champions.
Tomás: ¡La ilusión no se negocia, Usón!
Marcial: Lo que no se puede negociar es la física. Si el suelo está mojado, está mojado.
Jesús Usón: Cuando cayó Jaime pensé que se había roto algo.
Tomás: Yo vi las estrellas desde la grada, y el que estaba sentado era yo.
Marcial: Y Jaret detrás, ¡zas!, otro patinazo. Parecía sincronizado.
Jesús Usón: Ahí fue cuando os miré y dije: “Esto se para”.
Tomás: Porque el árbitro seguía erre que erre.
Marcial: Hasta que dijimos que no jugábamos más.
Jesús Usón: Normal. Que bastante tenemos con ser seis como para quedarnos cinco.
Tomás: Y lo que nos faltaba, Jesús… lo de Joaquín.
Jesús Usón: Eso sí que me dejó frío. Que en un mes se va a trabajar a Soria.
Marcial: Nos quedamos sin portero.
Tomás: Sin portero y sin plantilla, que ya vamos justos.
Jesús Usón: Y pagando la inscripción de la Liga Juez como si fuéramos el Real Madrid.
Marcial: Primero que arreglen el pabellón y luego que cobren.
Tomás: Jesús, mete tercera que ya bajamos el alto, que quiero llegar a Quintanilla antes de que me dé otro disgusto.
Jesús Usón: Tranquilo, que la furgoneta no resbala.
Marcial: Menos mal.
Tomás: Lo que más me duele es que subimos con toda la ilusión. Tú conduciendo, contando historias, diciendo que hoy dábamos la sorpresa…
Jesús Usón: Hasta que vi el suelo.
Marcial: Ahí se acabó la sorpresa.
Tomás: Se convirtió en susto.
Jesús Usón: Yo solo pensaba: como se me lesione Darío, ¿qué hago yo luego explicándolo en Quintanilla?
Marcial: Que bastante tenemos ya con las fugas de agua y las casas que se caen como para sumar esguinces.
Tomás: ¡Ay, Sporting Bauto! Entre la condensación y la emigración a Soria nos van a dejar en cuadro.
Jesús Usón: Habrá que buscar portero nuevo.
Marcial: O jugar sin él y rezar.
Tomás: ¿Te imaginas, Jesús? Próximo partido y somos cinco.
Jesús Usón: Pues que juegue el árbitro, ya que tantas ganas tenía.
Marcial: Eso sí que sería justicia de la Liga Juez.
Tomás: Pero mira, dentro de lo malo, mejor volver enteros a Quintanilla.
Jesús Usón: Eso sí.
Marcial: Y sin más goles.
Tomás: Jesús, cuando aparques en la plaza lo voy a contar como gesta: “Suspendimos el partido por dignidad deportiva”.
Marcial: Cuenta también que Jaime y Jaret hicieron doble pirueta.
Jesús Usón: Y que el suelo parecía el Arlanza cuando se sale.
Tomás: ¡Eso! Que parecía la ribera en enero.
Marcial: Pero sin botas de agua.
Jesús Usón: Bueno, ya vemos las luces de Quintanilla.
Tomás: Hogar dulce hogar, donde al menos si te caes sabes en qué baldosa ha sido.
Marcial: Y no te cobran inscripción por pisarla.
Jesús Usón: Mañana hablaremos con los demás.
Tomás: Sí… y a ver cómo solucionamos lo del portero.
Marcial: Primero que sequen el pabellón.
Jesús Usón: Y luego ya veremos si volvemos.
Tomás: Pero una cosa te digo, Jesús…
Jesús Usón: ¿Qué?
Tomás: Aunque fueran cuatro minutos, yo volvería a subir con vosotros.
Marcial: Siempre que no haya hielo.
Jesús Usón: La próxima vez llevo sal, por si acaso.




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