Las procesionarias | 26-4-26
- 26 abr
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Oruga procesionaria en Quintanilla del Agua. Observamos que son de color marrón, con bandas negras y azules. En los laterales están recubiertas de pelos urticantes, cortos, muy finos y de color blanco y anaranjado, su cabeza es negra, dura y resistente. Cada oruga puede tener cerca 500.000 tricomas que contienen una toxina cada uno de ellos. Cuando se sienten amenazadas se agitan liberando los pelos, suponiendo esto un peligro para personas y mascotas.
Nuestro reportaje de hoy nos lleva hasta el entorno de La Rasa, en el pinar del Camoto.




Para controlar a la procesionaria, además de métodos humanos, los más efectivos son los naturales. Los depredadores más efectivos de la Procesionaria del pino son los carboneros y los herrerillos, dos aves insectívoras especialmente voraces con estas orugas.
El carbonero es un pájaro muy bonito y con buen canto. Con una caja de nidificación y alimento se pueden tener en el jardín y criarán. Abubillas, críalos, urracas, cuervos, etc., también se las comen.

Una manera de fomentarlos es instalar cajas anidaderas. Los organismos públicos medioambientales lo están haciendo en los montes, especialmente procedentes de repoblación, en los que por la juventud del arbolado carecen de huecos que sirvan de refugio a estas aves.
Las orugas de procesionaria del pino también son atacadas por hormigas, cigarras, avispas y diversos parásitos (algunos dípteros e himenópteros).




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