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El Campesino abre de nuevo

  • 26 may
  • 9 min de lectura

Fijaos si serán importantes, que muchos ayuntamientos rurales subvencionan la reapertura de los establecimientos de hostelería en aquellos pueblos que ya no disponen de uno. Por eso, esta noticia nos alegra mucho, mucho. Un bar en un pueblo es como una fuente en medio del desierto: vital para las personas y sus relaciones. Atrás quedó la época cuando en Quintanilla teníamos El Janín, El Paco, El Campesino, El Placi y el Silos; y en verano además, las piscinas. Con el anuncio del cierre del Janín, el pueblo se quedaba con un solo bar: el Paco.

Mucha gente gustaba de hacer "la ronda". Cuando se cerraron los dos bares de la carretera, aquel barrio quedó silencioso. Cerró también el Campesino y, aunque ha estado abierto los fines de semana para comidas, no disponía de servicio de bar. Tras la noticia del Janín, ya pensábamos que sólo íbamos a poder disfrutar del Bar Paco, con lo que ello podría conllevar (de tal buen ambiente y trato que allí se respira, al ser el único bar, habría que pedir vez para entrar). Con la reapertura del Mesón el Campesino, recuperamos la posibilidad de "ir de vermú" de bar en bar, repartir a los feligreses y poder disfrutar de más servicios que la nueva dirección del establecimiento ofrecerá a partir del día 29.


Os dejamos con la entrevista realizada por la redacción de El Bauto y su Caminar, a los nuevos regentes, Víctor y María.


1. El Mesón el Campesino vuelve a abrir sus puertas el próximo día 29, justo en vísperas de las fiestas patronales. ¿Qué significa para vosotros arrancar en unas fechas tan especiales para el pueblo?


Para nosotros es una ilusión enorme poder abrir de nuevo las puertas de Mesón El Campesino precisamente en unas fechas tan especiales para Quintanilla del Agua. Las fiestas patronales son un momento en el que el pueblo se llena de vida, de reencuentros, de familias y amigos, y poder formar parte de ese ambiente desde el primer día es algo muy bonito y muy importante para nosotros.


Queremos que El Campesino vuelva a ser un lugar donde la gente disfrute, se reúna y se sienta como en casa. Hemos puesto muchísima ilusión, trabajo y cariño en este proyecto, y creemos que no había mejor momento para comenzar esta nueva etapa que acompañado de la gente del pueblo y de todas las personas que vienen a disfrutar de las fiestas.


Además, arrancar ahora también es una forma de devolver movimiento y ambiente a Quintanilla, apostando por la hostelería, por el producto cercano y por crear un espacio acogedor tanto para los vecinos de siempre como para quienes nos visiten estos días.



2. Después de varios años con distintas etapas y aperturas temporales, ¿Qué os animó a apostar por el Campesino y empezar esta nueva aventura?


La verdad es que siempre hemos escuchado que Mesón El Campesino tiene algo especial. Es un sitio con mucha historia en el pueblo y mucha gente guarda recuerdos aquí: comidas familiares, celebraciones, reuniones con amigos… y sentimos que era un lugar que merecía volver a tener vida y ambiente.


Después de nuestra experiencia en Bar La Villa, nos apetecía dar un paso más y apostar por un proyecto más grande y con mucha personalidad. Cuando vimos la oportunidad del Campesino, sentimos que era el momento adecuado para lanzarnos a esta aventura.


Sabemos que no es un reto fácil y que detrás hay muchísimo trabajo, pero también mucha ilusión. Nuestro objetivo es crear un sitio cercano, con buen ambiente, buena comida tapas de invitación y donde tanto la gente del pueblo como quienes vengan de fuera disfruten y quieran volver. Al final, creemos que la hostelería va mucho de eso: de hacer sentir bien a la gente y crear momentos bonitos alrededor de una mesa.



3. Venís de Mecerreyes, donde ya llevabais otro establecimiento hostelero. ¿Cómo surgió la oportunidad de venir a Quintanilla del Agua?


La oportunidad surgió un poco de una manera muy natural. Nosotros llevamos tiempo trabajando en Bar La Villa y siempre hemos tenido muchas ganas de seguir creciendo dentro de la hostelería y emprender nuevos proyectos. Un día, José Arribas nos comentó que Mesón El Campesino estaba libre y, sinceramente, desde el primer momento nos hizo ilusión la idea.


A partir de ahí empezamos a valorar la posibilidad y José también nos animó mucho a dar el paso, algo que le agradecemos enormemente porque fue una de las personas que nos impulsó a embarcarnos en esta aventura.


También queremos agradecer especialmente a Alipio, porque desde el principio nos ha puesto las cosas muy fáciles y nos ha ayudado en todo lo que ha podido. Cuando uno empieza un proyecto tan grande, encontrarse con personas dispuestas a ayudar y facilitar las cosas se valora muchísimo.


Al final vimos que Quintanilla del Agua es un pueblo con muchísimo encanto, con movimiento, turismo y muy buen ambiente, y sentimos que El Campesino tenía muchísimo potencial para volver a convertirse en un lugar especial donde la gente disfrute, coma bien y pase buenos momentos.



4. El pueblo se quedaba prácticamente con un solo bar tras el cierre de El Janín. ¿Habéis notado ilusión entre los vecinos ante la reapertura del Campesino?


Sí, la verdad es que desde que se supo que Mesón El Campesino volvía a abrir, hemos notado muchísimo cariño e ilusión por parte de los vecinos. Mucha gente se nos acerca para darnos la enhorabuena, preguntarnos cuándo abrimos o simplemente para decirnos que tenían ganas de volver a ver el local con vida y ambiente.


Al final, en los pueblos los bares y restaurantes son mucho más que un sitio donde tomar algo. Son lugares de encuentro, de conversación, de celebraciones y de reunir a la gente. Y creemos que eso la gente de Quintanilla lo valora muchísimo.


También hemos notado mucha ilusión por recuperar movimiento en el pueblo, sobre todo en fechas importantes y fines de semana, tanto para los vecinos como para toda la gente que viene de fuera a visitar Quintanilla del Agua. Nosotros intentaremos estar a la altura de esa confianza y devolver todo ese cariño con trabajo, cercanía y muchas ganas de hacer las cosas bien.



5. La última etapa del local estuvo más enfocada al restaurante. ¿Qué idea tenéis vosotros para esta nueva etapa? ¿Queréis recuperar también el ambiente diario de bar de pueblo?


Sí, vamos a apostar por la parte de restaurante, porque queremos que la gente pueda venir a comer y disfrutar tranquilamente de una buena experiencia en Mesón El Campesino, pero para nosotros también es muy importante recuperar el ambiente diario de bar de pueblo, que creemos que es algo fundamental.


Queremos que El Campesino sea un sitio vivo durante todo el día: para tomar el café, el vermú, unas cañas, reunirse con los amigos o simplemente pasar un rato agradable. La barra va a tener muchísimo protagonismo en esta nueva etapa y vamos a trabajar mucho el tema del tapeo y de la cercanía con la gente.


Además, una de las cosas que queremos mantener es el detalle de acompañar las consumiciones con una tapa de invitación, porque creemos que son pequeñas cosas que hacen que la gente se sienta a gusto y quiera volver. Al final, en un pueblo el trato cercano y el ambiente cuentan muchísimo, y nosotros queremos que tanto los vecinos como la gente que venga de fuera sientan El Campesino como un lugar acogedor y con vida.


6. ¿Cómo están siendo estos días previos a la apertura entre preparativos, nervios y últimos detalles?


Están siendo días muy intensos, la verdad. Hay muchísimo trabajo detrás de una reapertura así y llevamos semanas prácticamente sin parar entre obras, limpieza, maquinaria, proveedores, decoración, organización del equipo y todos esos pequeños detalles que muchas veces la gente no ve, pero que son fundamentales para que todo salga bien.


También hay nervios, claro, porque cuando uno pone tanta ilusión en un proyecto siempre quiere que la gente esté a gusto y que todo salga perfecto desde el primer día. Pero sobre todo hay muchísimas ganas de abrir ya las puertas de Mesón El Campesino y empezar esta nueva etapa.


Estamos intentando cuidar cada detalle para crear un sitio acogedor, con buen ambiente y donde la gente disfrute. Y aunque están siendo días de mucho cansancio, también son días muy bonitos porque vemos cómo poco a poco el proyecto va tomando forma y cómo la ilusión de la gente del pueblo nos da todavía más fuerza para seguir adelante.



7. ¿Qué podrá encontrarse la gente desde el primer día? ¿Tenéis pensado ofrecer desayunos, pinchos, comidas, cenas o alguna especialidad concreta?


Desde el primer día, la gente que venga a Mesón El Campesino se va a encontrar un sitio pensado para disfrutar a cualquier hora del día. Queremos tener una oferta variada y para todos los gustos, desde el desayuno hasta las cenas.


Por las mañanas vamos a ofrecer desayunos y un ambiente de bar cercano y acogedor para el día a día. Luego, en la barra, habrá una carta de raciones y pinchos muy enfocada al tapeo, con variedad de gildas, cosas a la brasa y diferentes opciones para acompañar el vermú o las cañas.


En la parte de restaurante apostaremos mucho por la comida con sabor y ambiente de mesón: pollos asados, carnes a la brasa, ensaladas, raciones para compartir y platos pensados para disfrutar en grupo o en familia.


Además, queremos darle también un toque más actual incorporando pizzas caseras, hamburguesas y cachopos, buscando una carta variada donde pueda encontrar algo tanto quien quiere una comida más tradicional como quien busca algo más informal.


Nuestra idea es que El Campesino tenga un poco de todo: ambiente de pueblo, buena barra, comida abundante y un sitio donde la gente venga a disfrutar y quiera repetir.



8. En un pueblo pequeño, un bar muchas veces es mucho más que un negocio. ¿Cómo entendéis vosotros ese papel social que tiene un establecimiento así?


Nosotros creemos que, en un pueblo, un bar es casi una segunda casa para mucha gente. No es solo un sitio donde tomar algo o comer, sino un lugar donde la gente se reúne, habla, comparte momentos, celebra cosas buenas y también se apoya en los momentos difíciles.


Al final, establecimientos como Mesón El Campesino ayudan a dar vida al pueblo. Son puntos de encuentro donde coinciden vecinos de toda la vida, familias, gente joven, visitantes y personas que vuelven al pueblo los fines de semana o en vacaciones. Y creemos que mantener ese ambiente cercano y humano es algo muy importante.


Nosotros entendemos la hostelería precisamente así: no solo como un negocio, sino como un lugar donde hacer sentir bien a la gente. Queremos que quien entre por la puerta encuentre buen ambiente, cercanía, alegría y un trato familiar. Que la gente venga no solo por la comida o por tomar algo, sino porque se siente cómoda y a gusto.


Y si conseguimos que El Campesino vuelva a ser un lugar con vida, con ambiente y donde la gente cree buenos recuerdos, para nosotros ya será una gran satisfacción.



9. Abrir un negocio rural en estos tiempos no es fácil. ¿Qué os da fuerzas o confianza para dar este paso?


Sabemos perfectamente que abrir un negocio en el medio rural no es algo fácil y que detrás hay muchísimo esfuerzo, sacrificio y muchas horas de trabajo. Pero también creemos que los pueblos tienen vida, tienen futuro y necesitan gente con ganas de apostar por ellos.


A nosotros nos da fuerza la ilusión que tenemos por este proyecto y las ganas de seguir creciendo dentro de la hostelería. Venimos de trabajar muy duro en Bar La Villa y eso nos ha enseñado que, cuando haces las cosas con ganas, cercanía y constancia, la gente lo valora muchísimo.


También nos da mucha confianza el cariño que estamos recibiendo desde Quintanilla del Agua. Desde el primer momento hemos sentido apoyo, ilusión y buenas palabras por parte de los vecinos y eso motiva muchísimo para seguir adelante.


Además, creemos que hoy en día la gente busca cada vez más sitios auténticos, con ambiente, cercanía y buena comida, y los pueblos tienen algo especial que muchas veces en las ciudades se está perdiendo. Nosotros queremos aportar nuestro granito de arena para que Mesón El Campesino vuelva a ser un lugar lleno de vida y de buenos momentos.



10. Y mirando al futuro, ¿Cómo os gustaría que fuera recordada esta nueva etapa del Mesón el Campesino dentro de unos años?


Nos gustaría que, dentro de unos años, la gente recuerde esta etapa de Mesón El Campesino como una época en la que el local volvió a llenarse de vida, de ambiente y de buenos momentos.


Que la gente diga: “da gusto ir al Campesino”, no solo por la comida o por el bar, sino por el ambiente, el trato cercano y todo lo que se vive allí. Nos gustaría que se convierta en un sitio donde las personas celebren comidas familiares, cenas con amigos, vermús, fiestas del pueblo y momentos especiales que luego recuerden con cariño.


También nos gustaría que se vea como un proyecto que apostó de verdad por el pueblo y por mantener viva la hostelería rural. Al final, detrás de todo esto hay muchísimo esfuerzo, pero también muchísima ilusión y ganas de crear algo bonito y duradero.


Si dentro de unos años conseguimos que la gente siga entrando por la puerta con la misma alegría y que El Campesino vuelva a formar parte de los recuerdos y del día a día de Quintanilla del Agua, para nosotros eso ya sería el mayor éxito posible.


Además, nos piden que difundamos esta oferta de trabajo:



MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO Y TODA LA SUERTE DEL MUNDO - Redacción de El Bauto y su Caminar

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By Darío Yáñez

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