3 a 5 y segundos
- 18 mar.
- 3 min de lectura

Tomás:
Marcial… lo de ayer no fue un partido, fue una romería con botas.
Marcial:
Con botas… y justos de ellas, porque no había ni pa’ hacer dos equipos de mus.
Tomás:
¡Si es que no juntaban gente ni pa’ una partida de tuta! Aquello parecía una quedada de última hora más que un encuentro oficial.
Marcial:
Y aún así se jugó… que ya tiene mérito. Porque yo pensaba: “esto se suspende y nos vamos pa casa”.
Tomás:
¡Pero no! Sale el Sporting Bauto FS, cuatro y el del tambor si hace falta, y tiran pa’lante.
Marcial:
Eso sí… lo de Diego no tiene nombre.
Tomás:
¡JAJAJA! ¡Ay, Diego! Que se fue al Padel Rex…
Marcial:
…y el partido en Villagonzalo.
Tomás:
¡Que eso no es equivocarse, eso es hacer turismo deportivo!
Marcial:
Menos mal que llegó a tiempo, porque si no, no sé yo…
Tomás:
¡Y llegó como los toreros, tarde pero decisivo! Porque nada más empezar… ¡zas! ¡dos goles!
Marcial:
El primero aún caliente el balón… y el segundo sin dar tiempo ni a colocarse.
Tomás:
¡Diego estaba como una moto! Aquello era cogerla y pa dentro.
Marcial:
Sí, pero el Tomillares no estaba de paseo tampoco.
Tomás:
No, no… que esos tenían unos cuantos finos…
Marcial:
Filigranas, Tomás. Filigranas.
Tomás:
¡Pero filigranas de las de verdad! Que parecía que llevaban el balón pegao con cola.
Marcial:
Y algunos con deportivas de correr…
Tomás:
¡Eso lo vi yo! Digo: “estos no han pisao una pista en su vida”.
Marcial:
O eso… o son tan buenos que les da igual.
Tomás:
Pues mira, algo de eso había, porque antes del descanso… ¡zas! ¡dos goles!
Marcial:
Empate a dos, y el partido que se ponía tonto.
Tomás:
Ya empezaban los nervios… el Sporting justito de gente, el rival crecido…
Marcial:
Y ahí aparece otra vez Diego.
Tomás:
¡El tercero! ¡Antes del descanso! ¡Un gol de los de decir aquí mando yo!
Marcial:
Se fueron al descanso 2-3… que ya era medio milagro.
Tomás:
Pero quedaba lo peor… la segunda parte.
Marcial:
Claro, con el cansancio… y sin cambios…
Tomás:
Y el Tomillares apretando… ¡empate a tres!
Marcial:
Ahí dije yo: “hasta aquí hemos llegao”.
Tomás:
Pues no… porque este equipo tiene más orgullo que plantilla.
Marcial:
Apareció Carlos Usón.
Tomás:
¡Ese gol fue oro! ¡Oro puro!
Marcial:
El típico gol que no sale en los resúmenes, pero gana partidos.
Tomás:
Y luego… ¿quién iba a ser?
Marcial:
Diego otra vez.
Tomás:
¡El quinto! ¡El de la tranquilidad! ¡El de rematar la faena!
Marcial:
Póker y medio partido en sus botas… y eso que casi se queda jugando al pádel.
Tomás:
¡JAJAJA! Si se descuida mete los goles allí y no aquí.
Marcial:
Total… 3-5. Victoria de las que hacen equipo.
Tomás:
De las que se cuentan en el bar… y no se creen.
Marcial:
Y ojo a la clasificación…
Tomás:
¡Segundo! ¡Y con un partido menos!
Marcial:
Eso ya son palabras mayores.
Tomás:
Marcial… que como sigan así…
Marcial:
No lo digas.
Tomás:
…que van a subir.
Marcial:
Calla, que luego vienen las desgracias.
Tomás:
¡Pero si esto ya es una bendición! ¡Ganar sin gente, con uno perdido en el pádel y contra filigranas en deportivas!
Marcial:
Eso sí… como asciendan…
Tomás:
¿Qué?
Marcial:
Que miren bien dónde se juega el siguiente partido… no vaya a ir Diego a otro pueblo.
Tomás:
¡JAJAJAJA! ¡O a otra provincia!
Marcial:
O a otro deporte… que este es capaz.
Tomás:
Pero oye… bendito sea.
Marcial:
Sí… porque ayer, sin él…
Tomás:
No hay milagro en Villagonzalo.
Marcial:
Ni crónica que contar.




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