1-1 Liga loca
- 1 feb
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Llegan Tomás y Marcial al bar, con la cara colorada y los pies que no los sienten.
—Tomás:
Resti, pon algo caliente, que ahí fuera no había grados… había intenciones.
—Marcial:
Tres marcaba el coche.
Y eso porque el coche miente por educación.
Se apoyan en la barra. Las botas aún húmedas.
—Tomás:
Ha llovido poco por la mañana, pero lo justo.
El campo no estaba mal… estaba traicionero.
—Marcial:
De esos que te prometen agarre y luego te dejan en ridículo.
Tomás se anima.
—Tomás:
Y doce han ido.
Doce justos.
Ni uno más, ni para hacer bulto.
—Marcial:
Como las uvas, pero sin campanadas.
Se abre la puerta. Entra el Susi, con la chaqueta subida hasta las orejas.
—Tomás:
Mira, el capitán.
—Marcial:
Hoy con brazalete y con paciencia.
—El Susi:
Buenas…
—Tomás:
Buen partido, Susi.
Mucho correr y poco regalar.
El Susi sonríe y se arrima a la estufa.
—Marcial:
La primera parte ha sido de tanteo.
Ellos querían, pero no sabían.
—Tomás:
Y entonces, va el Ignacio y la clava.
Así, sin pedir permiso.
—Marcial:
Eso no lo habíamos inventado.
Eso pasó.
Tomás levanta el dedo.
—Tomás:
Pero luego, claro…
que si aprietan, que si empujan, que si el balón bota raro…
—Marcial:
Y empatan.
Sin drama, pero empatan.
Entra el Chóskar, secándose las manos.
—El Chóskar:
Qué frío, joder.
—Tomás:
Frío no, Chóskar.
Concentración térmica.
—Marcial:
Tú hoy has cortado más que una hoz.
El Chóskar se ríe y pide vino.
—Tomás:
Luego han empezado los cambios.
Eso tampoco nos lo inventamos.
—Marcial:
Piernas nuevas, cabeza igual.
Entra el Nacho, detrás el Miguel.
—Tomás:
Y aun así, no se ha perdido la cara al partido.
—Marcial:
Ni una mala palabra, ni una tarjeta.
Eso hoy ya es noticia.
Tomás se viene arriba.
—Tomás:
Hubo una jugada…
—mira a Marcial—
¿te acuerdas?
—Marcial:
La que tú dices que el balón iba dentro.
—Tomás:
Esa.
Que si entra, nos acordamos de ella toda la semana.
—Marcial:
Y como no entró, no pasó.
Entra el Christian, con cara de cansado.
—Christian:
¿Ya rajando?
—Tomás:
Siempre.
—Marcial:
Es nuestro puesto.
Tomás remata, solemne:
—Tomás:
Empate a uno.
Con frío, con barro y con doce nada más.
—Marcial:
Y mañana, agujetas hasta en las pestañas.
La Dori deja los vasos.
—La Dori:
¿Buen resultado?
Tomás alza el suyo.
—Tomás:
Con los que éramos y como estaba el día…
sí.
Marcial asiente, seco:
—Marcial:
Y el que no lo vea, que vaya a correr con tres grados.
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